Editorial

El rocanrol ha muerto

De eso no hay duda. Sin embargo, no es la primera vez que sucede. La cuestión ahora es si queremos, o necesitamos, una nueva resurrección del rocanrol.

Esa actitud, ese sonido, ese género musical, ese estilo de vida, esa energía, eso que sólo los afortunados recuerdan, ha partido y no podemos negarlo. Habrá cierta raza que se ponga a echar culpas y nunca falta aquel aferrado que dice que todavía hay rock pero lo importante no es tomar la actitud de víctima porque al final nosotros somos responsables de lo que pasa. Ya no podemos adjudicar la responsabilidad a una «industria musical» porque, aunque las plataformas de streaming manejen todo a su antojo, nosotros siempre tenemos la última decisión. Al final todo depende de si queremos más reggaetón o ya algo diferente.

Ahora, es importante reconocer que la música buena, artística o de calidad no se ha terminado, al contrario; probablemente vivimos en la época que se crea la mayor cantidad de música y una gran parte es sincera, son esas creaciones que haces porque quieres no porque alguien lo pide. Y también, aunque hoy en día existan millones de bandas ninguna de ellas hace rocanrol, al menos no el que trasciende y el que muchos estamos esperando.

Considero que el camino del rock se perdió y ahora está tan confundido que muchos están bajo la impresión de que el rocanrol está presente y más vivo que nunca. Creo que esta onda del revival, que está en toda nuestra cultura, ha afectado más de lo que ha ayudado a la continuación de la historia. Con esto me refiero a aquellas bandas o propuestas que consiguen seguidores y admiradores porque traen influencias antiguas muy marcadas o porque hacen géneros de hace más de dos décadas. Seguro usted, querido lector, ya tiene varios ejemplos en mente como esta nueva banda de rock psicodélico o que el nuevo bolero o que el electropop o quién sabe qué. Esa onda de revivir lo que antes era bueno no ayuda al crecimiento ni al desarrollo, pero esto ha convencido a varios escuchas de que la solución del rock va por ahí cuando, en realidad, no es así.

Para mantener este texto corto ya no entraré en datos, cifras y otros recursos para demostrar mi punto; en lugar de eso, los dejo únicamente con mi opinión sobre el porvenir del rocanrol. El rocanrol no va a regresar pero puede revivir. Aunque parece lo mismo, a lo que me refiero es que con el cambio de generaciones y los avances culturales nunca vamos a lograr (como fanáticos del buen rock) que los grandes ídolos pasados regresen al mainstream o que vuelvan a ser reconocidos y eso no está del todo mal. Pero lo que sí puede llegar a suceder es que el rocanrol se transforme, como lo ha hecho tantas veces antes, y que reviva, como hemos visto que ha pasado a lo largo de la historia.

Y bueno, ¿qué se necesita para que reviva? Como lo dice la historia, algo nuevo y sincero. No necesitamos el surgimiento de una banda electroglamprogresiva o algún intento de revival clásico. Yo considero que puede llegar un nuevo movimiento que rompa con todo lo establecido y al final será como lo hemos visto antes (como cuando llegó el grunge o el hard rock o el glam rock, etc). Sin embargo, esto no es sencillo porque creo que este movimiento tendría que cubrir todo por completo e impactar en toda la gente, quiera o no. Este movimiento tendría que llenarse de una nueva onda musical, tener una estética visual definida, una actitud que corresponda a un sentimiento general y claro que aporte eso que todavía no conocemos. Y así, casi por arte de magia inundará el mainstream y lo más importante es que después, cuando sea su momento de morir, habrá sembrado una semilla para inspirar a alguien que consiga cargar con la historia y que escriba una nueva.

Te estamos esperando a ti o tal vez a ti, quién sabe. Si crees que no se puede mejor ni lo intentes pero si tú lo quieres hazlo. Y qué viva el rock, diría algún personaje chistoso.

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